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¿Qué es la agilidad empresarial?

By 25 de enero de 2023enero 30th, 2023No Comments

¿Por qué las organizaciones necesitan agilidad empresarial? Cada vez más, las organizaciones y directivos son conscientes de que el mundo que nos rodea es más VUCA que nunca (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo), término que tras la aparición del COVID-19, ha comenzado a ser sustituido por el concepto BANI (Quebradizo, Ansioso, No-linear e Incomprensible). Cuando un directivo o una organización reconoce esto, se hace consciente de que el único camino para su evolución en los mercados y su supervivencia pasa por integrar la adaptación al cambio como una de sus propiedades organizativas y culturales.

Por eso, debemos ser conscientes, de que cualquier iniciativa de transformación organizacional siempre tiene el propósito de agilizar la organización en su conjunto. Esto va mucho más allá de conseguir una optimización local mediante el uso de modelos operativos con un equipo o conjunto de equipos. Para ello, debemos tocar distintas dimensiones que, de forma sistémica, operan en todas las organizaciones. Estas dimensiones son son:

  1. Estrategia y gobierno
  2. Modelos operativos
  3. Diseño organizativo
  4. Liderazgo
  5. Personas y talento
  6. Tecnología

Cada una de estas dimensiones posee una serie de inhibidores y habilitadores que nos ayudarán a  empujar u obstaculizar el progreso hacia nuestro objetivo de la Agilidad Empresarial o Enterprise Agility. De ahí que conocer en profundidad el estado de cada una de las dimensiones en una organización, será clave para orientar el camino de transformación.

Para Sunil Mundra,  autor del libro: “Enterprise Agility, Being Agile in a Changing World”, la Agilidad Empresarial tiene cinco propiedades clave:

  1. Es un conjunto de capacidades que se refuerzan entre sí.
  2. La agilidad es un concepto mayor que la suma de sus capacidades individuales.
  3. Posee una naturaleza holística, que engloba elementos tangibles e intangibles.
  4. No tiene un estado final; se trata más de un proceso que de un destino.
  5. El significado y relevancia de la agilidad es único para cada empresa.

Las empresas actuales son sistemas complejos adaptativos (CAS), en los que no funciona la visión mecanicista del taylorismo industrial. La agilidad funciona mejor en ellas que con otras soluciones del pasado, aunque eso requiere no sólo una estructura y procesos determinados, sino también una cultura diferente, y una nueva forma de liderazgo.

En consecuencia, para impulsar este objetivo de la Agilidad Empresarial y la Agilidad del Negocio debemos accionar de forma sistémica las dimensiones que impactan en la agilidad de toda organización. En Kelea trabajamos con un modelo propio basado en 6 dimensiones.

¿Cuáles son las dimensiones de la Agilidad Empresarial? 

  1. Estrategia y modelos de gobierno

En esta dimensión, la transformación busca lograr el alineamineto, la transparencia y la fluidez en la toma de decisiones. Debemos de desarrollar mecanismos de gestión y medición de la estrategia, la operación y el aprendizaje organizacional.

Modelos como Agile Portfolio Management o la conceptualización de los objetivos organizacionales mediante OKRs, nos ayudan a tener mayor trazabilidad entre la estrategia global y la operativa; consiguiendo alinear todas las iniciativas de trabajo de las cadenas de valor con los objetivos estratégicos. De esta forma garantizamos que el impacto generado por nuestra actividad es el que realmente necesitamos para nuestros clientes y para nuestra organización.

  1. Modelos operativos basados en Value Streams y Procesos

La estructura de la organización es importante, pero dentro de ella se ejecutan los procesos que generan el valor que finalmente se entrega a los clientes. Todas las actividades de la organización pueden traducirse en procesos. Por ello, procesos muy pesados, burocratizados, y estancados son impedimentos para el cambio.

Una correcta revisión basada en LEAN para el rediseño y optimización de los procesos de negocio, los procesos relacionados con la operativa y todo lo relacionado con los procesos de gestión nos ayudarán a modelar la mejor forma de optimizar nuestra forma de trabajar y alinearla con las necesidades reales de nuestros usuarios y clientes.

  1. Diseño organizativo

Es decisiva si nos fijamos en la colaboración, la toma de decisiones, el flujo de información, la ejecución, la capacidad para escalar y desescalar, … De la misma forma que la topología de los equipos define los productos que construyen y su efectividad a la hora de hacerlo, el diseño de la organización afecta a sus resultados.

Nuestra estructura organizacional determinará en gran medida nuestra cultura; de ahí que en muchas ocasiones debamos revisar la forma en la que está diseñada la organización para asegurar la fluidez del valor, pudiendo optar por agrupaciones líquidas, modificando las topologías de equipos y/o definiendo o redefiniendo nuevos roles con nuevas responsabilidades.

  1. Liderazgo

El nivel de agilidad de una organización nunca supera el de sus líderes. Una auténtica transformación conllevará, de forma inequívoca, un cambio en el tipo de liderazgo y del management de la organización. Una empresa ágil estará gobernada por líderes basados en el “servant leadership”: jefes que son líderes inspiradores que guían a sus empleados y potencian la aparición de nuevos líderes en su organización.

Líderes que entiendan la importancia de aportar el entorno y las herramientas necesarias para que los empleados puedan desarrollar todo su potencial y puedan poner en juego todo su conocimiento para aportar un valor real y diferencial al usuario. Esta capa de liderazgo funcionará como un catalizador de la evolución empresarial o un radiador de la nueva cultura.

  1. Personas y talento

No es necesario insistir en la importancia de las personas: procesos, estructuras, herramientas, tecnología … están hechos por y para personas. La promesa de la agilidad es poder poner en juego todo el potencial de las personas de una organización.

Si queremos que esto se haga realidad debemos focalizarnos en el desarrollo de las competencias necesarias para los empleados, centrándonos en sus motivaciones extrínsecas e intrínsecas y acompañarles para que consigan realmente el ejercicio de los nuevos roles y responsabilidades definidos.

  1. Tecnología como habilitadora

Aunque la agilidad nació en el mundo del software, no es raro ver cómo se olvidan los aspectos tecnológicos en muchas transformaciones, y eso que son una de las palancas clave para alcanzar la Agilidad Empresarial. La capacidad de innovación, adaptación y eficiencia por medio de la automatización son fundamentales para las Organizaciones Adaptativas de hoy. La tecnología puede ejercer desde un rol de apoyo hasta ser el core del negocio de la empresa.

Enfoques como DevOps, IT4IT, la cultura artisanship tecnológica; gestión de portfolio; arquitectura evolutiva; desarrollar capacidades básicas internamente; los perfiles en T; y el uso de Plataformas habilitarán a la empresa para entregar valor de forma más fluida, con mayores garantías y menor desperdicio.